Edición 21 Cono Sur

Cultivos YoFlex® Premium

Aplicación de cultivos texturizantes en yogur bebible reducido en grasa

La biotecnología aplicada ha avanzado a pasos agigantados en la última década consolidándose como una herramienta clave en diversas industrias, siendo la alimenticia una de las más desarrolladas.

En paralelo, la industria láctea y particularmente los productores de yogur enfrentan desafíos cada más grandes en torno al mejoramiento de la productividad y reducción de costos. Según la Organización de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en el país se observó un incremento de consumo de productos lácteos durante los primeros cuatro meses del año de 2025, con un crecimiento interanual del 15,4% en las ventas1.

No obstante, los ingresos ajustados de la población y la proliferación de ventas informales, así como el crecimiento de productos sustitutos más económicos, generan desafíos para la expansión de la industria láctea a futuro. El consumo de lácteos se primarizó notablemente inclinándose hacia productos poco procesados como la leche fluida y en polvo o la manteca, en detrimento de los quesos, yogures, postres y otros productos con mayor valor agregado. Además, el consumo total sigue estando muy por debajo del que hubo en las últimas dos décadas, cuando superaba ampliamente los 180 litros anuales equivalente leche por habitante.

Esta coyuntura responde a la situación actual de los ingresos reales, especialmente en los sectores medios de la población. La caída en el poder adquisitivo no solo redujo el volumen de consumo, sino que también afectó negativamente el valor del mix de ventas, lo que se reflejó en una menor facturación en el mercado interno.

En este sentido, la utilización de fermentos texturizantes permite destinar ingredientes como la crema a otros productos que mejoren el resultado de la ecuación láctea o que redunden en mayores beneficios económicos.

Generación de exopolisacáridos en cultivos de yogur

Las cepas de los cultivos para la elaboración de yogur están integradas casi exclusivamente por Lactobacilus bulgaricus y Streptococcus thermophilus, pero en algunos casos contienen además cultivos probióticos para necesidades puntuales.

Ciertas bacterias lácticas producen polímeros de azúcares naturales llamados exopolisacáridos. Dicha producción se logra bajo determinadas condiciones que Novonesis alcanza utilizando tecnología de última generación. Estos exopolisacáridos son producidos en el citoplasma de la célula y son transportados hasta la membrana plasmática para luego ser liberados al exterior de la misma. Pueden ser homopolisacáridos o heteropolisacáridos, dependiendo de si están compuestos por monómeros iguales (D-glucosa o D-fructosa) o diferentes (D-glucosa, D-galactosa o D-ramnosa), respectivamente. Las cantidades encontradas en el producto final varían entre 50 a 600mg/litro y dependen de la temperatura y tiempo de fermentación.

Las funciones de estos polisacáridos naturales tienen sustento en:

  • Retención de agua
  • Aumento de la firmeza del gel
  • Protección contra ataques de fágicos, químicos o antibióticos
  • Evitar el stress osmótico y
  • Proporcionar adhesión (capacidad de generar biofilms).

Aprovechada estratégicamente y de manera controlada, esta particularidad resulta ventajosa en el proceso de elaboración de yogures. La capacidad de retención de agua impacta positivamente en las características organolépticas del yogur aumentando su espesor en boca, mejorando su apariencia y disminuyendo la sinéresis. Luego, las uniones químicas entre polímero de azúcar refuerzan el entramado proteico y con ello la firmeza de gel.

Soluciones de siguiente nivel

Novonesis invierte fuertemente en la exploración y desarrollo de cultivos robustos y también en recursos para aplicarlos en productos de alta rotación y consumo masivo en la región como el yogur bebible. Al respecto, el Centro Regional de Aplicaciones de Novonesis en Argentina realizó trabajos de aplicación de cultivos texturizantes en yogures bebibles reducidos en grasa para compararlos con la misma receta, pero con la cantidad de grasa habitual. El objetivo de este boletín es presentar los resultados del estudio conducido internamente.

Materiales y métodos

Los cultivos intervinientes en dicho trabajo pertenecen a la línea YoFlex® Premium, recientemente lanzada a nivel mundial por la compañía. Para los ensayos se utilizaron las siguientes bases preparadas con leche 100% recombinada. La composición de los prototipos y los ingredientes utilizados se presentan a continuación.

Proceso productivo

El proceso de elaboración (diagrama 1D) comienza con la integración de todos los ingredientes secos en agua con un mixer de alto corte. Luego de dejarla en reposo durante una hora a 45-50°C, la base se homogeniza y pasteuriza en un pasteurizador continuo. La base pasteurizada se dispone en recipientes de acero inoxidable de 6 litros, se agrega el cultivo y se fermenta hasta su pH final en un baño de agua termostático. Una vez fermentadas las bases se enfrían a su temperatura correspondiente y se vierten en su envase final.

Durante la fermentación, las bases son monitoreadas por un equipo multicanal de medición de pH y temperatura (Axone). Cada canal permite insertar, en su extremo, un electrodo de medición de pH que a su vez es introducido en la base de yogur a fermentar.

La lectura de pH, tomada cada cuatro minutos, es almacenada y luego procesada por el software del equipo para entregar las curvas de acidificación. Este equipo también va monitoreando la temperatura de fermentación y ajustando las lecturas de pH en función de ésta.

Una vez envasados los prototipos, se espera hasta el D+14 para realizar la reometría. Para dicho test, se utilizó un Reómetro Dinámico CR 102, marca Antón Paar. Se evaluaron los esfuerzos obtenidos a las frecuencias de 30 y 300 1/segundos como las más representativas de la firmeza de gel y espesor en boca, respectivamente. El tiempo de fermentación, se tomó desde el momento de inoculación hasta el corte a pH 4,55-4,60.

Resultados

Fermentación

En ambas bases (Gráficos 1 y 2), los cultivos Premium presentaron una fase de latencia más corta respecto al control, lo cual es muy beneficioso en términos de seguridad alimentaria. Un tiempo de latencia prolongado aumenta la probabilidad de contaminaciones dado que se toma más tiempo en llegar a un pH donde la proliferación de bacterias provenientes del cultivo se encuentra en un número tal que pueda afrontar competencias por parte de las NSLAB (bacterias no provenientes del cultivo).

En cuanto a los tiempos de fermentación, los valores de dispersión permiten asegurar que no existió diferencia significativa entre ellos.

Diferencial de pH durante la vida útil

El diferencial de pH (Gráfico 3) cuantifica el descenso de pH total, restando el pH inicial (D+1d, luego de su enfriamiento y envasado) del pH final (final de vida útil) a tres temperaturas diferentes. Esta medida nos da una idea de la aceleración en la acidificación que sostiene el cultivo, una vez que el yogur ha sido enfriado y está listo para el consumo.

Se realiza a tres temperaturas porque en ocasiones, dependiendo del mercado destino, las temperaturas de almacenamiento no son de refrigeración sino de ambiente y se quiere verificar cuál sería su post acidificación según el caso. Esta medición es de vital importancia para establecer la vida útil del producto asociada a desvíos de sabor o excesivo sabor ácido.

Los resultados fueron muy buenos y bajos en general, con una menor post-acidificación en relación con el cultivo de referencia. Así planteado, ninguno de los cultivos mostró desvíos de sabor ni marcado sabor ácido a final de la vida útil. Esta es otra de las características destacadas de la línea de cultivos YoFlex® Premium.

Reometría

Cada una de las frecuencias utilizadas durante la medición en el reómetro se correlacionan con instancias específicas en la degustación de yogur. En el grafico 4, se muestran dichas instancias.

Parámetros

  • Firmeza de gel (0,271 y 30 1/seg)
    Se ve reflejada en el esfuerzo que debemos hacer al momento de cucharear un yogur o la capacidad de éste para mantener la forma de una porción colocada sobre una superficie.
  • Espesor en boca (135 y 300 1/seg)
    Esto se percibe como la sensación más o menos viscosa dentro de la boca, al momento de saborear el yogur. También, como la sensación de cobertura en boca y la dificultad para tragarlo.

Reometría de yogures bebibles

Comenzando con las lecturas de shear stress (esfuerzo de cizallamiento) leídas a la frecuencia más baja del test rotacional (30 1/seg, indicativo de mayor correlación con la firmeza de gel), las bases reducidas en grasa (sufijo R) con F-DVS® YoFlex® Premium 14 seguido por el F-DVS® YoFlex® Premium 11 fueron los prototipos con los mayores valores.

Finalizando con la frecuencia más alta (300 1/seg, indicativo de mayor correlación con el espesor en boca), se observó un comportamiento proporcionalmente idéntico al obtenido en la frecuencia anterior, con supremacía de las bases reducidas y fermentadas con los cultivos F-DVS® YoFlex® Premium 11 y F-DVS® YoFlex® Premium 14 a pesar del menor contenido de grasa de las bases cultivadas con los cultivos Premium. Se debe tener en cuenta que la base con el cultivo control tiene un porcentaje mayor de grasa. En conclusión, podríamos reducir aún más la cantidad de grasa y mantener la textura.

Reometría de yogures batidos

Al igual que en el análisis homólogo de los yogures bebibles, se observan sensibles diferencias a favor del F-DVS® YoFlex® Premium 14 (base reducida) en las lecturas de shear stress (esfuerzo de cizallamiento) a 30 1/seg y a 300 1/seg. Cabe destacar que en la frecuencia 30 1/seg, la diferencia es del doble mientras que en la de 300 1/ seg, es del 50%. Esto nos muestra la gran oportunidad que brindan estos cultivos texturizantes para realizar ahorros en formulaciones, en este caso también podríamos reducir aún más la grasa, manteniendo la textura.

Ejemplo práctico de ahorro de grasa

Según el Evento n° 387 del Global Dairy Trade News2, el precio de la grasa láctea se ubica en 6,9 USD/ kg. Una fábrica que elabora 80 toneladas de yogur al día podría apartar 160 kg de grasa, dado el caso del yogur bebible, que pasa de 1,2% de grasa a 1% en el reducido (tabla 1C).

Si anualizamos esa cantidad de grasa láctea ahorrada por día (160 kg x 20 dias x 12 meses) nos da un total 38,4 toneladas de grasa láctea. Finalmente, si lo multiplicamos por su precio, estaríamos ahorrando USD 264 mil al año.

Análisis sensorial

Para este análisis se tienen en cuenta descriptores aplicables a ambos tipos de yogur y utilizados ampliamente en análisis sensorial. En los gráficos 9 y 10 se observa que el cultivo F-DVS® YoFlex® Premium 14 en su versión reducida, y en ambas bases, destaca ampliamente en los descriptores de textura (espesor y cobertura en boca) condiciéndose con lo visto en los resultados de las mediciones instrumentales (reometría). Luego, el F-DVS® YoFlex® Premium 11 en su versión reducida se percibe muy similar a la referencia con mayor cantidad de grasa en la base bebible.

Fuentes

1. OCLA, 2025 – Ventas de Productos Lácteos en el Mercado Interno
2. Global Dairy Trade, NZX, 2025

HA-LA BIOTEC

Autor: Julián Marotta
Coordinación y Edición: Raquel Chiliz
Consultoría: Viviana Bruno
Edición gráfica: Cia da Concepção

Este boletín es una comunicación entre empresas sobre ingredientes para bienes de consumo. No está destinado a consumidores de bienes de consumo final. Las declaraciones presentes en este documento no son evaluadas por las autoridades locales. Cualquier reclamo realizado en relación con los consumidores es responsabilidad exclusiva del comerciante del producto final. El comerciante debe realizar sus propias investigaciones legales y de adecuación para garantizar que se cumplan todos los requisitos nacionales.

Read More

Edición 20 Home América Central y Andina

Células Somáticas y Plasmina | Influencia en la producción quesera y en el producto terminado

Actualmente, el desarrollo del conocimiento y la tecnificación de la industria láctea han permitido que tanto los productores como los procesadores comprendan mejor las diferentes variables que afectan la calidad de la leche, así como las implicaciones en proceso que conllevan las variaciones naturales de esta materia prima.

Se ha prestado especial atención a parámetros como la calidad microbiológica, composición, presencia de residuos químicos y adulteración con sueros o cualquier tipo de sustancia química que intente enmascarar el deterioro normal y natural de la leche. No obstante, existe un parámetro de vital importancia en la productividad quesera y calidad del producto terminado que no es cotidianamente supervisado: las células somáticas.

Edición 20 América Central y Andina

Células Somáticas y Plasmina

Influencia en la producción quesera y en el producto terminado

Actualmente, el desarrollo del conocimiento y la tecnificación de la industria láctea han permitido que tanto los productores como los procesadores comprendan mejor las diferentes variables que afectan la calidad de la leche, así como las implicaciones en proceso que conllevan las variaciones naturales de esta materia prima.

Se ha prestado especial atención a parámetros como la calidad microbiológica, composición, presencia de residuos químicos y adulteración con sueros o cualquier tipo de sustancia química que intente enmascarar el deterioro normal y natural de la leche. No obstante, existe un parámetro de vital importancia en la productividad quesera y calidad del producto terminado que no es cotidianamente supervisado: las células somáticas.

En este artículo se abordará una introducción a las células somáticas en la leche, sus efectos en la productividad de la industria quesera y, finalmente, los defectos que se pueden generar por su presencia.

Las células somáticas

Las células somáticas (CS) son una variedad de células que están presentes naturalmente en la leche en valores inferiores a 100 x 103 células/mL de leche. Sin embargo, no se trata de un solo tipo de célula, sino de un conjunto de células.

Si bien las células somáticas (CS) ocurren naturalmente en la leche, factores como la etapa de lactación, estrés, una nutrición pobre, número de lactaciones y presencia de infección en la ubre, generan un aumento en el conteo de células somáticas (CCS).  De hecho, es la presencia de infección, ya sea mastitis clínica o subclínica, el motivo más usual por el que existe un aumento de CCS en la leche, esto en consecuencia de la migración de PMN de la sangre a la ubre para combatir la infección y reparar el tejido dañado.

Rango promedio de CCS y composición

Por lo general se considera que existe una infección desde un CCS de 200 x 103 llegando incluso a niveles de 5.000 x 103. En un escenario normal de un animal saludable y en etapa intermedia de lactación las células epiteliales corresponderían al 40-60% de las CS y los MØ y PMN el 33%. Por otro lado, en un contexto de enfermedad, las células PMN se vuelven dominantes en la proporción de CS llegando a componer el 40–70% del total, dependiendo del patógeno que genera la mastitis, recalcando así su función de eliminar bacterias patógenas presentes en la ubre.

Consecuencias en la productividad

La importancia de interiorizar el concepto de células somáticas como parámetro de calidad de la leche es que se ha logrado correlacionar la presencia de estas células con efectos negativos en la productividad de las plantas queseras y también con el desarrollo de defectos en quesos a lo largo de su vida útil. Por ejemplo, en la ilustración 2 se puede observar el efecto que tiene el aumento progresivo del conteo de células somáticas en el rendimiento de la producción de queso Cheddar. Se evidencia que sobre un CCS superior a 100 x 103 habrá una subsecuente pérdida de rendimiento en el proceso de quesería, en el caso del estudio ilustrado, un aumento de 100 x 103 a 600 x 103 genera una pérdida de rendimiento del 6%.

Esta pérdida de rendimiento se ve acompañada y explicada por un incremento en el tiempo de coagulación, reducción en la firmeza final (Ilustración 3) y velocidad de agregación de la cuajada, generando más pérdida de finos en el proceso. También se ha evidenciado que un alto conteo de células somáticas está relacionado con una reducción en sólidos en la leche (grasa, lactosa y caseína), reducción en la recuperación de proteína en el proceso de coagulación y una disminución en el porcentaje de caseína. Consecuentemente, se presenta un incremento en la cantidad de proteína de suero y nitrógeno no proteico en la leche.

La razón por la cual las células somáticas generan este efecto se debe a un fenómeno conocido como proteólisis, es decir, la hidrólisis de las caseínas ya sea primaria (durante la etapa de coagulación) o secundaria (durante la maduración y vida útil del queso). En la presencia de un alto CCS se presenta hidrólisis de las caseínas.

Relación entre CS y la plasmina

¿Por qué las células somáticas tienen este efecto? ¿Qué es lo que realmente genera la pérdida de rendimiento o ablandamiento prematuro de los quesos?

La respuesta, es que este tipo de células provienen de la sangre, cuando el sistema inmune detecta una infección en la ubre se activan los mecanismos de defensa y los fagocitos – especialmente PMN, junto con los linfocitos permean a las estructuras productoras de leche. No obstante, junto con estas células, otros componentes del plasma sanguíneo también pueden atravesar la barrera epitelial mamaria comprometida. Entre ellos destaca la plasmina, una enzima altamente proteolítica capaz de degradar las caseínas. Su presencia en la leche afecta directamente los procesos de coagulación y maduración del queso, comprometiendo el rendimiento, la textura y la calidad final del producto.

Tipos de células somáticas (CS)

Vista a microscopio de los 4 tipos principales de células somáticas en la leche bovina (International Organization for Standarization, 2008)

ILUSTRACIÓN 2
Recuento de células somáticas en el rendimiento de queso Cheddar

ILUSTRACIÓN 3
Firmeza de corte de la cuajada

Sistema de activación de la plasmina

La plasmina es la principal enzima proteasa endógena, proveniente del torrente sanguíneo del animal y su función principal es romper los coágulos en la sangre, sin embargo, no es claro qué función posee en la leche. Más allá de encontrarse de manera individual, la plasmina ingresa a la leche en forma de su precursor inactivo, el plasminógeno. Ambos hacen parte de un complejo sistema que cuenta con activadores e inhibidores.

Al ser una proteasa, la plasmina hidroliza proteínas en la leche, específicamente la caseína. No obstante, la caseína está compuesta de 4 tipos diferentes moléculas: α-s1, α-s2, β y κ caseína. La plasmina por su parte posee alta afinidad por las caseínas tipo β y luego las α-s2. La molécula β es hidrolizada a γ caseína y pequeños péptidos, mientras que la fracción α-s2 es degradada a 14 péptidos diferentes, de los cuales 3 generalmente producen sabores amargos en el queso.

TABLA 1

Componentes del sistema de plasmina en la leche bovina

Efectos de la plasmina en la producción quesera

La presencia de células somáticas es un reflejo de la presencia de plasmina en la leche, en este sentido, los efectos proteolíticos de los altos CCS corresponden a la actividad de la plasmina y no a las células somáticas en sí. Siguiendo esta lógica, se establece que la presencia de plasmina en la leche genera propiedades de coagulación pobres, y si bien no afecta los tiempos de coagulación, sí afecta la velocidad de aumento de firmeza (velocidad de agregación) y firmeza final de la cuajada, al encontrarse parte de la β-caseína hidrolizada habrá pérdidas de fracciones de caseína en el suero.

Adicionalmente, disminuyen las interacciones entre las proteínas durante la coagulación, generando una red débil que se reflejará en una sinéresis deficiente, una estructura de la cuajada blanda incapaz de soportar estrés mecánico (corte y agitación) y consecuentemente habrá pérdida de finos en el suero, altos contenidos de humedad en el queso – que no podrá ser retenida durante la vida útil del queso por falta de estructura en la red proteica -, y pérdida de rendimiento en la producción.

Efectos en el producto terminado

La acción de la plasmina no finaliza en la elaboración del queso, esta persiste durante la vida útil, pues se resalta que se encuentra anclada a la caseína inclusive después de la coagulación. La actividad remanente de plasmina en el producto terminado genera ablandamiento durante la vida útil del queso, también hay producción de péptidos que, con la falta de bacterias o enzimas capaces de degradarlos en compuestos aromáticos, se verá reflejado en sabores amargos. La ilustración 4 evidencia cómo un CCS alto, paralelo a concentración alta de plasmina, genera una degradación superior de la caseína a lo largo de la vida útil de un queso cottage versus la elaboración con una leche con conteos de células somáticas bajo. Esta degradación de caseína es justamente la responsable del ablandamiento y sinéresis del producto terminado, pues se pierde estructura de la red proteica y no hay suficiente proteína intacta para retener humedad o brindar firmeza al queso. Estas dos consecuencias se verán reflejadas especialmente en aquellos quesos con un pH alto (6,2 – 6,7), como por ejemplo el queso fresco ya sea quesito antioqueño, cuajada, queso campesino o frescal donde los sabores amargos y ablandamiento prematuro son indeseables.

Mecanismos de transporte de los componentes del sistema de plasmina

Para entender cómo las condiciones de proceso afectarán la concentración de estos componentes en la leche, es necesario entender en qué fase se encuentran. Por un lado, los inhibidores de activadores de plasminógeno y los inhibidores de plasmina se encuentran únicamente en la fase sérica, mientras que la plasmina, el plasminógeno y los activadores de plasminógeno en su mayoría están asociados a las micelas de caseína (inclusive después de la coagulación) o a las células somáticas, de aquí la relación directa entre CCS y la presencia de plasmina en la leche.

Al haber activadores de plasminógeno anclados en las CS y caseínas se hidrolizará el plasminógeno en plasmina, aumentando la actividad proteolítica ejercida por la plasmina. Es importante tener en cuenta también que además del anclaje a las células somáticas, los leucocitos contienen activadores que pueden ser secretados. A su vez los neutrófilos, directamente, producen activadores de plasminógeno.

Factores que afectan la actividad de la plasmina

Durante el procesamiento de lácteos habrá diferentes parámetros y procesos que afectan la actividad de la plasmina que pueden fomentar o dificultar la proteólisis generada por la enzima, teniendo en cuenta especialmente que la temperatura ideal de la plasmina es de 37°C y pH óptimo entre 7,5 y 8.

La temperatura es el factor principal afectando la actividad de la plasmina en la leche y quesos. La plasmina, el plasminógeno y los activadores son resistentes al tratamiento térmico de pasteurización (75°C – 15 segundos), e incluso a procesos térmicos de UHT. Aunque se ha reportado un descenso entre 17 y 10% de concentración de plasmina después de pasteurizar, la actividad proteolítica evidencia un aumento entre el 24 y el 40%. Pero ¿por qué si hay un descenso inicial en la enzima proteolítica aumenta la actividad proteolítica? Los inhibidores de plasmina e inhibidores de activadores de plasminógeno no son resistentes a tratamiento térmico, disminuyendo estos últimos su actividad entre un 30 y 50%, lo que genera una posterior activación del plasminógeno por parte de los activadores aún activos. Consecuentemente, un aumento de la conversión de plasminógeno a plasmina y así incrementando la actividad proteolítica en la leche.

No solamente la temperatura de pasteurización tiene un efecto en la actividad de plasmina, también las temperaturas de producción como por ejemplo durante la etapa de cocción y maduración del grano en quesería. En un estudio se encontró que entre mayor sea la temperatura de cocción mayor será la actividad residual de la plasmina en producto terminado. Este fenómeno es explicado por la conversión de plasminógeno a plasmina durante el proceso de producción y por la inactivación de los inhibidores a altas temperaturas. En contraparte, los activadores de plasminógeno, plasminógeno y plasmina son inactivados únicamente en una baja proporción, adicionalmente, éstos se mantienen anclados a la caseína del producto terminado, aumentando la proteólisis en vida útil, que se refleja como ablandamiento y maduración de los quesos.

La temperatura a la que se almacena la leche también representa un elemento a considerar en la evaluación de la actividad proteolítica de la plasmina. Esta enzima, al igual que los activadores de plasminógeno, permanece activa a temperaturas cotidianas de almacenamiento de la leche (4 – 6°C), la velocidad con la que hidroliza la proteína es 20 veces menor que en su temperatura óptima.

Sin embargo, en estos rangos de temperatura surge un agravante y es la disociación de la plasmina de la caseína y la disociación de β-caseína de la micela fruto de la solubilización de calcio coloidal y debilitamiento de las interacciones hidrofóbicas en la caseína. En consecuencia, se ve facilitado el anclaje de la plasmina a la β-caseína, que es su principal substrato, para así generar un mayor efecto de proteólisis en la caseína.

Un ejemplo claro de este efecto en la leche se encuentra en la ilustración 5, donde se demuestra cómo aún a temperaturas de refrigeración 6°C o 0,5°C se evidencia proteólisis a lo largo de 61 días de almacenamiento y se ve agravada a medida que aumenta la concentración de células somáticas en la leche, y consecuentemente el contenido de plasmina.

El siguiente factor determinante en la actividad de la plasmina es el pH de la leche, esta enzima será estable en un rango de pH entre 6,6 y 4,8, no obstante, valores inferiores a 4,6 la plasmina que antes estaba ligada a la caseína se desliga de esta proteína y pasa a formar parte de la fase sérica, disminuyendo su actividad proteolítica en el producto terminado a lo largo de la vida útil.

A su vez, esto genera que los sueros ácidos posean una mayor actividad de plasmina residual que podría llegar a tener efectos negativos (proteólisis) en productos elaborados con este suero.

Finalmente, los tratamientos de filtración con membrana modificarán la actividad proteolítica causada por la plasmina en los derivados lácteos. Cuando se lleva a cabo un proceso de ultrafiltración (UF), se concentran tanto las caseínas como las proteínas séricas nativas, estas últimas son capaces de inhibir la acción de la plasmina, generando un retraso en la actividad proteolítica de la plasmina. Durante el proceso UF se inactivan los activadores de plasminógeno, ralentizando la activación del plasminógeno y reforzando el efecto de proteólisis reducida. Por otro lado, un proceso de microfiltración únicamente concentrará caseína a la que se encuentran ligadas la plasmina, el plasminógeno y los activadores de plasminógeno, consecuentemente habrá una mayor transformación de plasminógeno a plasmina durante la vida útil del producto y se evidenciará un aumento en la actividad proteolítica de la plasmina.

El conteo de células somáticas y la actividad de plasmina están directamente relacionadas, la capacidad de la plasmina de hidrolizar fracciones de la micela de caseína la hace responsable de la disminución en rendimiento hasta de más del 6% y problemas relacionados con la proteólisis de los quesos como el ablandamiento, sabores amargos y apelmazamiento en quesos tajados o rayados, generando pérdida en el valor de marca.

Se resalta la importancia no sólo de conocer sino también de controlar la cantidad de células somáticas de la leche con la que se realizará el proceso de quesería, al final, esta materia prima representa cerca del 80% del costo de producción del queso, tornándose relevante preservar los sólidos de la materia prima y sacar el máximo provecho posible. Este cuidado viene no sólo del procesamiento, calidad de ingredientes y tecnología de elaboración, principalmente viene de la calidad de la leche al momento de recepción ligado a la calidad de caseína que se recibe, caseína que puede presentar afectación por la hidrólisis de la plasmina, especialmente en las regiones donde las prácticas de ordeño y recolección de leche son deficientes y las condiciones existentes promueven la conversión de plasminógeno en plasmina.

BIBLIOGRAFIA

Ardö, Y., McSweeney, P., Magboul, A., Upadhyay, V., & Fox, P. (2017). “Biochemistry of cheese ripening: Proteolysis”. In P. McSweeney, P. Fox, P. Cotter, & D. Everett (Eds.), Cheese: Chemistry, physics and microbiology (622–634). Elsevier.

Boutinaud, M., & Jammes, H. (2013). Potential uses of milk epithelial cells: a review. INRA, EDP Sciences, 133-147.

Farkye, N., & Fox, P. (1990). “Observations on plasmin activity in cheese”. Journal of Dairy Research, 413-418.

France, T., OMahony, J., & Alan, K. (2021). “The Plasmin System in Milk and Dairy Products”. In K. Alan, Agents of Change Enzymes in Milk and Dairy Products (11-55). Springer.

International Organization for Standarization. (2008). Milk – Enumeration of Somatic Cells ISO 13366-1. International Organization for Standarization.

Jones, G., & Bailey, T. (n.d.). Understanding the Basics of Mastitis. VirginiaTech.

Leitner, G., Shoshani, E., Krifucks, O., Chaffer, M., & Saran, A. (1999). “Milk Leucocyte Population Patterns in Bovine Udder Infectionof Different Aetiology”. Journal of Veterinary Medicine, 581-589.

Moradi, M., Abdullah, O., Roghayieh , R., Sima, V., & Jonas T., G. (2021). “The relationship between milk somatic cell count and cheese production, quality and safety: A review”. International Dairy Journal, 1-10.

Guinee, T. P., & O’Brien, B. (2010). “The Quality of Milk for Cheese Manufacture”. In B. A. Law, & A. Tamine, Technology of Cheesemaking (34-36). John Wiley & Sons Ltd.

ILUSTRACIÓN 4
Nitrógeno soluble en queso cottage según CCS

Efecto sobre el contenido de nitrógeno soluble en queso cottage almacenado a 40C y elaborado a partir de leche con CCS bajo y alto. Las pendientes de la regresión defieren (P < 0,05).

ILUSTRACIÓN 5
Proteólisis media de leches

Proteólisis media de leches con diferentes contenidos de células somáticas, con 61 días de almacenamiento a 6°C () y 0,5°C (♦).

HA-LA BIOTEC

Autor: David Sebastian Santamaria
Coordinación y Edición: Raquel Chiliz
Consultoría: Tiago Silva y Michael Mitsuo Saito
Edición gráfica: Cia da Concepção

La información proporcionada en este documento es sólo para fines de información general. Toda la información se facilita de buena fe. No se ofrece ninguna garantía ni se acepta responsabilidad alguna (incluyendo, sin limitación, cualquier daño directo o indirecto por lucro cesante o interrupción de la actividad empresarial) en cuanto a su exactitud, integridad, corrección, no infracción, comerciabilidad o idoneidad para un fin determinado. Los productos pueden estar cubiertos por patentes pendientes o emitidas, marcas registradas o no registradas o derechos de propiedad intelectual similares. Copyright© Grupo Novonesis, por propiedad o licencia. Todos los derechos reservados.

Read More

Edición 20 Home Cono Sur

Cultivos de maduración en quesos Continentales

En Argentina existe una larga tradición quesera con raíces europeas, la cual llevó a desarrollar a lo largo del tiempo variedades de quesos inspiradas en las encontradas allí. Los principales quesos de pasta semidura elaborados y consumidos en el país comprenden al Gruyere, Emmenthal, Pategrás, Gouda, Fontina, Holanda, Tandil, Colonia y los también coloquialmente conocidos como “queso en barra” o “queso de máquina”, tales como Pategrás Sándwich, Danbo, Prato y Tybo.

Edición 20 Cono Sur

¿CuÁnto vale el sabor?

Cultivos de maduración en quesos Continentales

En Argentina existe una larga tradición quesera con raíces europeas, la cual llevó a desarrollar a lo largo del tiempo variedades de quesos inspiradas en las encontradas allí. Los principales quesos de pasta semidura elaborados y consumidos en el país comprenden al Gruyere, Emmenthal, Pategrás, Gouda, Fontina, Holanda, Tandil, Colonia y los también coloquialmente conocidos como “queso en barra” o “queso de máquina”, tales como Pategrás Sándwich, Danbo, Prato y Tybo.

Por un lado, los “quesos en barra” suelen apuntar a la funcionalidad y practicidad, en donde el laminado o trozado, el sabor y su vida útil juegan un papel fundamental. Por el otro lado, el resto de los quesos apuntan a ocasiones de consumo de mayor indulgencia como picadas o snacks, en los que se busca que el producto tenga un perfil diferenciado y característico.

Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), los quesos semiduros representan un porcentaje significativo de la producción total de quesos en el país, abarcando un 22,5% de litros de leche equi- valente para el último año. La venta de estos productos en el mercado interno aumentó un 15% entre 2024 y 2025 (en toneladas o millones de litros de leche), al igual que su precio, en alza en los últimos 18 meses.

Si bien gran parte de la producción de quesos semiduros se destina al consumo local, también hay exportaciones a países vecinos como Brasil (6,2% en dólares del total exportado), Chile y Uruguay, y en menor medida a mercados europeos y americanos. Los quesos continentales representan 7,3% de las exportaciones totales.

En este contexto, es crucial el desarrollo de quesos que se adapten a las preferencias del consumidor y exigencias del mercado, tanto local como internacional. Para ello debemos elegir cuidadosamente los cultivos y coagulantes que se utilizarán en su elaboración, ya que determinarán sabores, olores, vida útil, funcionalidad, entre otras características que pueden condicionar el éxito del producto. A través del poder de las bacterias y las enzimas es posible alcanzar las infinitas posibilidades que ofrece la leche. Pero, para implementar este proceso de desarrollo o mejora del sabor y funcionalidad del queso, el primer paso es identificar las características deseadas.

Entendiendo las principales vías bioquímicas de la maduración del queso

Los cultivos iniciadores, coagulantes, cultivos de maduración y enzimas lipasas afectan las vías que influyen en la maduración del queso. La conversión de lactosa, citrato, caseína y grasa contribuye a diferentes resultados en los perfiles de sabor, texturas y la formación de ojos. El control de estas vías influirá en el proceso y en la velocidad de maduración en todos los tipos de queso.

La proteólisis primaria, relacionada con la textura y estructura, se debe a la acción de las proteasas. Está condicionada por la proteasa de la leche llamada plasmina, proteasas provenientes de bacterias psicrótro- ficas, coagulante (dosis y relación C/P = impacto proteolítico generado por la especificidad del coagulante) y las proteasas del cultivo iniciador. Una baja proteólisis primaria es de vital importancia para reducir el riesgo de notas amargas.

La proteólisis secundaria, que afecta el sabor, debida a la acción de las peptidasas, está dirigida por los cultivos iniciadores, cultivos de maduración y bacterias lácticas que no son propias de los cultivos (NSLAB). También influye la tasa de inoculación (la proporción de cultivos añadidos afecta la cantidad de enzimas disponibles, lo que impacta la intensidad de la proteólisis secundaria y los perfiles sensoriales finales), así como el nivel de lisis celular, ya que una mayor lisis de las células microbianas libera un mayor número de enzimas intracelulares, como las endopeptidasas, aminopeptidasas, peptidasas específicas de prolina, dipeptidasas y tripeptidasas, intensificando la proteólisis secundaria y contribuyendo a una mayor complejidad en el sabor del queso.

La proteólisis terciaria, también está dirigida por los cultivos iniciadores, cultivos de maduración y las NSLAB. Implica la transformación de los productos generados durante la proteólisis secundaria en compuestos volátiles y no volátiles que contribuyen al desarrollo del sabor y el aroma. En este proceso participan diferentes enzimas como las aminotransferasas, descarboxilasas, liasas, deaminasas, al igual que la variación entre cepas, ya que tienen actividad enzimática variable. Es muy importante contar con una actividad equilibrada de las aminotransferasas, responsables de convertir aminoácidos en cetoácidos, los cuales son precursores de compuestos aromáticos como aldehídos, alcoholes y ácidos, para asegurar una producción controlada de estos precursores de sabor, evitando la formación de sabores indeseados y mejorando las características sensoriales.

También es fundamental seleccionar el cultivo y orientar el sabor del queso en una dirección específica.

Perfiles de aroma, sabor, texturas y formación de ojos

Vías bioquímicas primarias de maduración de quesos

¡El sabor del queso artesanal bajo control!

La gama de cultivos y coagulantes de Novonesis ofrece diversas posibilidades para crear sabores únicos sin resignar eficiencia y funcionalidad. Al seleccionar de manera adecuada estas herramientas, los productores pueden crear un perfil único, combinando características para formar la identidad de su queso, lo que genera autenticidad bajo control. A continuación, conozca algunas opciones disponibles en nuestro portafolio para llevar sus quesos al siguiente nivel, según sus objetivos específicos.

Sabor bajo control

Acelerar la maduración del queso sin amargores

La mezcla de Lactococcus lactis subsp lactis y cremoris (Línea CR-300) contribuye en la textura, debido a diferentes niveles de actividad de proteasas y reduce el amargor gracias a la combinación de la actividad peptidasa y su potencial de lisis. Estos cultivos tienen bajo impacto en el perfil general de sabor y en la acidificación.

Maduración sin amargores

Lograr rápida maduración y sabores complejos

La combinación de Lactococcus lactis y Lactobacillus (Línea CR-500), mejora las características sensoriales del queso y controla el amargor. Posee bajo impacto en la acidificación durante la elaboración del queso, lo que la convierte en una opción interesante para quesos bajos en grasa.

Rápida maduración y sabores complejos

Intensificar los sabores naturales a manteca y reducir tiempo de maduración

La línea CR-Buttery permite la producción de diacetilo y sabores naturales a manteca intensos en quesos continentales jóvenes. Es una solución robusta contra fagos, que además controla la formación de ojos y mejora la feteabilidad. Acelera los tiempos de maduración, asegurando que se alcance su sabor característico en pocas semanas.

Sabores naturales y tiempo de maduración

Combatir amargores y formación de sabor

Los Lactobacillus helveticus producen mayor sabor en quesos duros y continentales, así como la formación de cristales en quesos de larga maduración. Generan dulzor intermedio y tienen un bajo impacto en la acidificación. Además, influyen en la proteólisis secundaria debido a la elevada generación de peptidasas.

Algunos cultivos pueden acelerar la proteólisis gracias a su elevada autólisis, mientras que otros, por su actividad aminopeptidásicas, eliminan notas amargas y aumentan la proteólisis. También pueden generar sabores equilibrados debido a la formación de compuestos volátiles como consecuencia de la elevada actividad aminotransferasa o generar sabores tostados debido a la producción de pirozina.

Amargores y formación de sabor

Diseñar sabores y aromas únicos

Por largo tiempo los Lactobacillus helveticus fueron usados con éxito, pero siempre ligados con los aromas dulces. Los cultivos CR-Full Flavor ofrecen nuevos perfiles de sabores no dulces. Las combinaciones de cepas se diseñaron basadas en el conocimiento de las interacciones, en lo experimental y en testeo de quesos. Los sabores son distintivos e indulgentes, y ao lado se puede ver los diferentes perfiles.

Sabores y aroma únicos

HA-LA BIOTEC

Autores: Agustina Díaz Gorostegui y Cristian Ishiguro
Coordinación y Edición: Raquel Chiliz y Graciela Taboada
Consultoría: Viviana Bruno
Edición gráfica: Cia da Concepção

La información proporcionada en este documento es sólo para fines de información general. Toda la información se facilita de buena fe. No se ofrece ninguna garantía ni se acepta responsabilidad alguna (incluyendo, sin limitación, cualquier daño directo o indirecto por lucro cesante o interrupción de la actividad empresarial) en cuanto a su exactitud, integridad, corrección, no infracción, comerciabilidad o idoneidad para un fin determinado. Los productos pueden estar cubiertos por patentes pendientes o emitidas, marcas registradas o no registradas o derechos de propiedad intelectual similares. Copyright© Grupo Novonesis, por propiedad o licencia. Todos los derechos reservados.

Read More

Edición 20 Home México

El impacto de las NSLAB en la calidad de los quesos

NSLAB es un acrónimo de Non Starter Lactic Acid Bacteria (bacterias lácticas no iniciadoras), que se traduce como un grupo de bacterias productoras de ácido. Estas bacterias son consideradas parte de la flora secundaria que se desarrolla espontáneamente en diversos tipos de quesos. Se trata de un complejo grupo microbiano, cuya composición en géneros y especies es extremadamente variable, predominando las bacterias mesófilas, homofermentativas obligadas, heterofermentativas facultativas y algunas galactosa-positivas.

Edición 20 México

El impacto de las NSLAB en la calidad de los quesos

NSLAB es un acrónimo de Non Starter Lactic Acid Bacteria (bacterias lácticas no iniciadoras), que se traduce como un grupo de bacterias productoras de ácido. Estas bacterias son consideradas parte de la flora secundaria que se desarrolla espontáneamente en diversos tipos de quesos. Se trata de un complejo grupo microbiano, cuya composición en géneros y especies es extremadamente variable, predominando las bacterias mesófilas, homofermentativas obligadas, heterofermentativas facultativas y algunas galactosa-positivas.

El origen de estas bacterias es variado, se encuentran principalmente en la leche cruda, ingredientes en polvo utilizados para la estandarización de la leche, tuberías de leche pasteurizada, superficies de equipos, vestimenta del personal, así como en herramientas y utensilios utilizados en la elaboración de quesos, e incluso en el aire del ambiente de producción.

La presencia de las bacterias lácticas no iniciadoras (NSLAB) en los quesos está relacionada con la termorresistencia que muchas de ellas presentan frente al proceso de pasteurización convencional de tipo HTST (High Temperature Short Time) de la leche destinada a la producción de quesos.

Este grupo microbiano ejerce una gran influencia en la aparición de defectos en quesos. Se estima que el 80% de estos defectos están relacionados con problemas como la proteólisis (que afecta la textura y genera sabores indeseables), la producción de gases y post-acidificación. Al lado, se presentan imágenes ilustrativas de dichos defectos observados en diferentes tipos de quesos.

Los principales grupos de bacterias implicadas en la composición de las NSLAB incluyen Lactobacillus, Leuconostoc, Pediococcus y Enterococcus, los cuales se detallan a continuación:

Lactobacillus
Constituye el grupo más abundante dentro de las NSLAB. Pueden crecer en un amplio rango de temperaturas, que oscila entre 2 y 53°C, con un pH óptimo de 5.50 a 6.20. En este grupo se encuentran especies como L. casei, L. plantarum, L. rhamnosus y L. curvatus, que poseen una notable capacidad de proteólisis. Muchas de estas especies están relacionadas con la formación de biopelículas en la superficie de los equipos de procesamiento.

Leuconostoc
Se caracterizan por su capacidad de producir gas a partir del metabolismo del citrato (citrato+), lo que puede considerarse un grave defecto en diversos tipos de quesos. Estas bacterias son capaces de crecer en un rango de temperatura que oscila entre 20 y 30°C y también presentan alta termorresistencia.

Pediococcus
Este grupo se distingue por su alta halotolerancia, con capacidad de crecimiento en productos que contienen hasta un 6.5% de sal en la humedad. Se desarrollan en un rango de temperatura entre 25 y 50°C, y su pH óptimo se sitúa entre 4.50 y 8.20.

Enterococcus
Bacterias heterofermentativas que crecen en temperatura entre 10 y 45°C, destacándose por su capacidad lipolítica, relevante en el desarrollo de características organolépticas de los quesos.

Queso Panela con post-acidificación y liberación de suero

Queso Chihuahua con producción indeseable de gas

Queso Manchego con post-acidificación y cambios en textura

Crecimiento de NSLAB: actividad acidificante vs temperatura

En la gráfica de arriba se presenta un esquema comparativo del comportamiento acidificante de las NSLAB en relación con otros grupos de bacterias. El gráfico ilustra la capacidad de estos grupos para acidificar (disminuir el pH) durante 5 horas de incubación a la temperatura indicada en el eje X.

La primera curva (azul) corresponde a bacterias mesófilas, utilizadas como cultivos iniciadores primarios en la fabricación de quesos. La segunda curva (roja) representa a bacterias termófilas, también empleadas como cultivos primarios. En ambos grupos, la actividad acidificante se manifiesta dentro de rangos de temperatura limitados: entre 25 y 45°C para los mesófilos y entre 30 y 45°C para los termófilos. En contraste, la última curva (verde), que corresponde a las bacterias NSLAB, evidencia una capacidad de acidificación en rangos de temperatura mucho más amplios, entre 15 y 55°C. Esta característica es crucial, ya que un control efectivo del crecimiento de este grupo está relacionado con el control de la temperatura durante el procesamiento y maduración del queso.

Durante la pasteurización convencional de la leche destinada a la elaboración de quesos, se eliminan las bacterias patógenas. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, una proporción significativa de las bacterias presentes en la leche cruda puede sobrevivir y permanecer en la leche pasteurizada, fenómeno conocido como termorresistencia.

Una forma efectiva de monitorear la presencia de NSLAB resistentes al proceso de pasteurización consiste en evaluar la cinética de acidificación de la leche pasteurizada. Para ello, se toman muestras de leche cada hora durante el uso continuo del pasteurizador, posteriormente a un ciclo de limpieza CIP (Cleaning in Place). Las muestras se incuban durante 48 horas a una temperatura controlada, generalmente alrededor de 40°C, para realizar un análisis de pH durante el periodo de incubación. Al construir un gráfico de pH versus tiempo, podemos obtener información sobre el aumento de la actividad acidificante relacionada con estas bacterias a lo largo del uso del pasteurizador.

Cinética de acidificación de leche pasteurizada

Un ejemplo representativo de este fenómeno se observa en la gráfica de arriba, donde se presentan dos curvas correspondientes a la cinética de acidificación de una leche pasteurizada no cultivada, mantenida a una temperatura constante de 40°C.

La primera muestra fue tomada durante el llenado de la primera tina, después de un ciclo de limpieza CIP del pasteurizador, mientras que la segunda muestra fue tomada de la última tina llenada del mismo silo de leche. A pesar de que el origen de la leche fue el mismo, en la muestra final se observa una disminución en el pH en un menor intervalo de tiempo, lo que evidencia una cinética de acidificación más acelerada en comparación con la curva inicial, donde la variación de pH se registró después de 18 horas de incubación.

Como se observa en el ejemplo, una operación crucial para el control de NSLAB es la implementación de un programa de limpieza eficaz en el sistema de pasteurización. Es fundamental contar con un método de limpieza y una frecuencia adecuados que ayuden a prevenir o controlar el crecimiento acelerado de NSLAB.

Otro aspecto que merece atención en la fabricación de quesos es el monitoreo de los tiempos de proceso. Los tiempos prolongados en diferentes etapas del procesamiento de la leche influyen en el crecimiento exponencial de este grupo de bacterias. Etapas como el tiempo de llenado de la tina, la pre-maduración de cultivos primarios, el desuerado, el enfriamiento del queso o el almacenamiento de la leche durante el fin de semana previo a la elaboración son puntos clave de control. En escenarios de tiempos prolongados (en ausencia de limpieza), se provoca un aumento en la carga de bacterias NSLAB.

En quesos madurados, donde se añaden cultivos primarios, es esencial cuidar la dosis inicial de cultivo. Al utilizar dosis bajas de cultivo, se puede fomentar una mayor competencia entre las bacterias NSLAB y las del cultivo, lo que puede generar diferencias en la curva de fermentación entre tina y tina.

En la mayoría de los quesos madurados, el recuento de NSLAB en los primeros días de fabricación es bajo, mientras que el recuento de las bacterias del cultivo añadido es alto. A medida que el queso se almacena, las bacterias del cultivo primario disminuyen, dando paso al crecimiento de NSLAB. Esta dinámica está fuertemente influenciada por la cantidad de azúcares residuales posteriores al salado – particularmente la galactosa – y la temperatura de almacenamiento del queso. El metabolismo completo de la lactosa es crucial para prevenir fermentaciones secundarias. La lactosa es inicialmente metabolizada por las bacterias del cultivo primario, hasta que el porcentaje de sal alcanza niveles inhibitorios y la temperatura se aleja de la óptima. El contenido de sal en base acuosa (NaCl/humedad) es un parámetro clave para controlar la actividad microbiológica del queso.

Dado que el grupo de bacterias NSLAB es muy diverso, su metabolismo utiliza diferentes fuentes de carbohidratos, como lactosa, galactosa y citrato. Algunas de estas bacterias son halotolerantes, lo que dificulta su control. Por lo tanto, una forma efectiva de reducir su impacto es disminuir rápidamente la temperatura del queso después del salado. Para ilustrar la influencia de la temperatura de almacenamiento en el crecimiento de estas bacterias, se puede reducir hasta tres órdenes logarítmicos cuando la temperatura desciende de 8 a 3°C.

El ácido láctico producido por las NSLAB durante el proceso afecta la velocidad de desmineralización de la cuajada; a mayor desmineralización, menor firmeza en el queso. Además, impacta la proteólisis, ya que un pH más bajo en los quesos ralentiza la maduración.

Algunas NSLAB también metabolizan el citrato presente en la cuajada, produciendo compuestos como dióxido de carbono (CO2). Esta producción de gas en los quesos puede ocurrir durante los períodos de maduración, ocasionando defectos en la textura, como la formación indeseada de ojos o cavidades.

En los quesos frescos, donde no se añade cultivo, es común que aparezcan sabores amargos y/o acidez indeseada, generados principalmente por la acción de las bacterias NSLAB. Esto puede afectar la liberación de suero del queso a lo largo de su vida útil. El enfriamiento del queso y la conservación de la cadena de frío son parámetros clave para preservar el sabor fresco de estos quesos y prolongar su vida en anaquel.

El impacto de las NSLAB en las variaciones del proceso y en la aparición de defectos en el queso es significativo. Por lo tanto, la adopción de métodos de control específicos resulta esencial para reducir los efectos adversos asociados a estas bacterias en la industria quesera.

Otras medidas para disminuir problemas causados por las NSLAB

  1. Acelerar el enfriamiento de los quesos madurados después de la fermentación, ya que la mayoría de los grupos de bacterias de las NSLAB tienen un amplio rango de temperatura para su crecimiento. En el caso de los quesos frescos sin cultivos, esta velocidad de enfriamiento debe ser aún mayor.
  2. Mantener la temperatura de almacenamiento de los quesos lo más cercana posible a 4°C y, en el caso de los quesos madurados, evitar temperaturas de maduración elevadas.
  3. Evitar cultivos con períodos prolongados de pre-maduración en la leche.
  4. Respetar la dosis correcta del cultivo primario. Cuanto menor sea la dosis del cultivo, mayor será la dependencia de las NSLAB en la fermentación, lo que incrementa el riesgo de los problemas.
  5. Utilizar una  combinación de cultivos que minimice los azúcares residuales después del salado.

HA-LA BIOTEC

Autora: Giovana Aguilar Lazcano
Coordinación
y Edición: Raquel Chiliz
Consultoría: Viviana Bruno
Edición gráfica: Cia da Concepção

Este boletín es una comunicación entre empresas sobre ingredientes para bienes de consumo. No está destinado a consumidores de bienes de consumo final. Las declaraciones presentes en este documento no son evaluadas por las autoridades locales. Cualquier reclamo realizado en relación con los consumidores es responsabilidad exclusiva del comerciante del producto final. El comerciante debe realizar sus propias investigaciones legales y de adecuación para garantizar que se cumplan todos los requisitos nacionales.

Read More

Síganos en las redes sociales